Iba apurada, una anciana en la caja pagaba uno por uno los productos y esto ocurrió

portada-apurada

por:

Publicado: 2 años

Luego de un arduo día laboral, Sara Owen Bigler, se dirigió al supermercado tras recoger a sus hijos de la escuela. Con la intención de hacer una compra rápida, fue hasta una caja donde sólo había una persona. Más tarde comprobó por qué nadie más se dirigía allí.

En ese lugar se encontraba una anciana que pedía la dejaran pagar cada producto por separado con monedas pequeñas. En un principio Sara se impacientó por la situación, pero luego decidió observar  a la anciana y al cajero quien tuvo una actitud admirable.

cajero-amable-00

Sara encontró tan inspiradora la historia que decidió publicarla en Facebook:

“Ayer Matt estaba enfermo y se quedó en casa. Después de recoger a Archie de la niñera y a Eloise de la escuela decidí acercarme al supermercado a comprar unas cosas en un momento.  Tenía la esperanza de no perder demasiado tiempo, así que cuando vi un cajero en el que solo había una anciana no me lo pensé dos veces y fui directa hacia allí. Después de colocar mis cosas sobre la cinta, pude observar lo que estaba sucediendo delante de mí…

monedas

La anciana estaba pagando por separado y con monedas pequeñas todos los productos. Una parte de mí, la parte que había estado trabajando todo el día, la misma que tenía un hijo de once años y medio enfermo en casa, se sentía frustrada con esa pobre mujer y con la desesperante situación que estaba generando…

cajero-amable-04

Pero cuando miré al joven que atendía a la mujer, pude ver la manera en la que la ayudaba a contar las monedas de sus temblorosas manos, siempre con un tacto tierno y agradable. Parecía que le estaba costando mucho trabajo poder sacar las monedas del monedero mientras trataba de contarlas para pagar sus productos. Mientras el chico ayudaba a la anciana mujer, él le comentaba que no se preocupase.

En ningún momento ese empleado puso mala cara, ni suspiró, ni borró la sonrisa que tenía de su rostro. Era extraordinariamente agradable y paciente…

cajero-amable-03

Tal y como yo observaba la situación también lo hacía mi pequeña hija Eloise. Ella estaba de pie junto a la anciana mirando cómo el joven contaba las monedas. Entonces me di cuenta de que no tenía ningún problema en esperar un par de minutos por aquella circunstancia. Mi hija incluso pudo aprender una extraordinaria lección de amabilidad y paciencia hacia los demás, más concretamente hacia la tercera edad, y por qué no decirlo, yo también recordé esa gran lección…

caja

Cuando la anciana terminó, el empleado comenzó a tomar mis cosas mientras se disculpaba por las molestias. Fue entonces cuando yo le agradecí a él la lección de paciencia y amabilidad que nos había dado a mi hija y a mí. Y aunque mi espera en la cola fue larga, cuando terminé sentí el deseo de buscar al gerente del mercado para hacerle saber la amabilidad que demostraba aquel joven empleado y todo lo que había significado para mí. Aquel día regresé a casa con la compra que necesitaba y con el corazón lleno de gratitud por la gran lección recibida”.

¿Qué te parece esta lección? Compártela con tus amigos.

COMENTA:

Suscríbete

a nuestro newsletter y recibe lo mejor de Ayayay en tu correo.

Top 5 Ayayay

Modal 1